Estamos en plena Cuaresma y lo que toca es entrar de lleno en la gastronomía propia de estas fechas.
Hay ingredientes que no suelen faltar en estos días y el ingrediente rey es, sin lugar a dudas el bacalao, seguido de las torrijas, los garbanzos con espinacas. . . en fin, cada zona tiene sus platos y cada familia los suyos.
En mi casa, al ser tanto críos, mi madre compraba para las cenas unas agujas de bonito y también unos pasteles de sardinas, que a ella le gustaban mucho. Ahora no se si ya no los venden o yo no los veo.
Bueno pues recordando mi niñez me he decidido a hacer este pastel de vigilia con sardinas y que aunque haga feo que yo lo diga, estaba de morirse de rico.
Lo he hecho así:
He limpiado de escamas, tripas y espinas las sardinas y he reservado.
Después he hecho una fritada de calabacín, cebolla, tomate y pimiento rojo y cuando ya estaba en su punto, la he puesto a escurrir en un colador.
He montado la masa de hojaldre, tal como se ve en la fotografía, he colocado la fritada, las sardinas boca abajo y he adornado con unas tiras de masa. Meter al horno a 200º, una posición mas baja que el punto medio, de esta forma se evita que la fritada humedezca la base del hojaldre.
Cuando esté dorado el hojaldre y las sardinas hechas, unos 20 minutos, ya está. A mi particularmente me gusta a temperatura ambiente e incluso fría. A voluntad.
Esta es mi primera aportación al Recetario Mañoso, que como creo que sabéis, esta dedicado a la Cuaresma y que la anfitriona es Susana de "Delantal o mandil". Podéis ir enviando recetas hasta el día 10 de abril, máximo dos.
Esperamos vuestras recetas.
A disfrutar.