Es curioso como platos o denominación de ellos, pasan de moda y hay, de alguna manera hay que llamar a las cosas, una invasión de anglicismos, que creo innecesaria, cuando nuestro idioma es lo suficientemente rico.
Todo esto viene a cuento del nombre de este plato, "a la jardinera", hace siglos que no encuentro en ningún restaurante esta denominación y además de muy gráfica, es muy bonita, pensar en un jardín lleno de flores por ejemplo.
Hay un Castillo en Francia, se llama Villandry, que parte de sus jardines está formado por hortalizas de todo tipo, por supuesto colocados como tal primor como si se tratara de las flores más bellas, hasta el punto, que nadie va a ver le Chateau por él mismo, siendo precioso, como todos los de la Loira, si no por ver sus jardines.
Despues de esta parrafada paso a contaros mi receta.
La hice así:
Dorar los jarretes de Ternasco de Aragón en un olla y añadir cebolla picada, unos ajos y sofreír. A continuación añadir las verduras que más os gusten, yo emplee un bote de verduras de Navarra y unas setas que habíamos recogido, dejar hacer hasta que la carne se desprenda del hueso. Para que la salsa quede más ligada lo ideal es espesar con un poco de harina, pero con esto de las dietas y demás, últimamente lo suelo obviar, lo que si pongo siempre son los huesos que nos quita el carnicero, aunque por supuesto no tienen nada que comer, pero acentúan el sabor de la salsa.
Espero que os guste.
A disfrutar.


