




Las tripas, mal llamadas así ya que en realidad es la vejiga natatoria del animal, es una de las partes más valorada del bacalao y a mi me encantan.
Aquí os pongo el aspecto y todo el proceso para quien no las haya visto nunca .
Mirar las fotos de abajo hacía arriba.
En la ultima foto están en su estado natural, después de haberles quitado el exceso de sal, lavándolas, por eso se ven brillantes . Se ponen dos días a remojo cambiandoles el agua 1 vez al día, el tercer día se escaldan y quedan como veis en la segunda foto, se vuelven a poner a remojo otros dos días cambiando el agua y veréis en la tercera foto que han vuelto a crecer y el quinto día ya se pueden cocinar.
Se cortan a trocitos y se saltean con ajo y perejil, al mismo tiempo hacer unas patatas panadera y juntarlas con el bacalao, saltear todo junto y quedan como se ve.
Es un plato delicioso.
























